Entonces nos lanzamos a nadar y las olas explotaban, como si nos odiaran…
Y nos golpeaban sin piedad
Y yo braceaba y braceaba…no servía de nada, nada igual.
Entonces nos lanzamos a nadar y las olas explotaban, como si nos odiaran…
Y nos golpeaban sin piedad
Y yo braceaba y braceaba…no servía de nada, nada igual.